Tip: el orden Passeriformes es el que contiene el mayor número de familias y especies.

Acerca de esta guía

Las fotografías presentes en esta página corresponden a registros obtenidos en el área de influencia de la Reserva Forestal Protectora Regional Farallones del Citará, que comprende los municipios de Ciudad Bolívar, Betania y Andes, en la cordillera occidental del departamento de Antioquia, Colombia. Estos registros vienen realizándose desde el año 2011.

Actualmente se tiene un listado de 329 especies de aves en la zona. De estas, se han fotografiado 299. Todas ellas están disponibles en esta galería.

Las especies en cuestión se agrupan en 18 órdenes y 49 familias, de las que solo el orden Anseriformes y la familia Anatidae permanecen sin una fotografía representativa. Esto se debe a que no se ha podido fotografiar al pato de torrentes (Merganetta armata), la única especie nativa de pato registrada en la zona hasta la fecha.

Para conocer un poco más sobre este fascinante grupo de especies, dedicaremos los párrafos siguientes a hablar de su origen, diversidad y amenazas, con énfasis en Colombia y en los Farallones del Citará.

Información adicional

Origen de las aves

Actualmente se considera que las aves son dinosaurios terópodos (un tipo de dinosaurio con huesos huecos y tres dedos funcionales). Una de las aves más antiguas halladas hasta ahora es un fósil del género Archaeopteryx, correspondiente al periodo Jurásico superior (hace 156 – 150 millones de años) [5]. Posterior a este se encuentran distintos grupos de aves primitivas, todas ellas extintas en la actualidad. Solo el grupo conocido como Neornithes (o aves modernas), permanece hoy en día, y contiene a las aproximadamente 10721 especies que habitan la tierra, según la clasificación de eBird/Clements v2019.

Ilustración del posible aspecto de Archaeopteryx lithographica, uno de los fósiles de ave más antiguos hallados hasta ahora. Créditos: Pedro Salas (Creative Commons).

El estudio de las aves en Colombia

Colombia es el país con más especies de aves en todo el planeta (1954 especies, según el último listado de la Asociación Colombiana de Ornitología (ACO) [1]). Esta vasta diversidad puede ser explicada por la variedad de pisos térmicos, biomas y accidentes geográficos que posee el territorio.

Podría de decirse que el estudio de las aves del país comenzó a mediados del siglo XVIII, cuando algunos naturalistas europeos, como Nikolaus von Jaqcquin o Charles de Manoncourt, realizaron expediciones en las que colectaron especímenes para museos del viejo mundo, que serían incluidos por personajes como Carl von Linneo o Mathurin J. Brisson en distintos volúmenes de sus trabajos, conocidos como Systema Naturae y Ornithologie, respectivamente.

Sin embargo, el primer estudioso de las aves en Colombia fue un sacerdote cartagenero conocido como Fray Diego García, que realizó un trabajo con completas descripciones de la avifauna local, que abarcaba 89 especies del valle del Magdalena. A pesar de sus aportes, el trabajo de este sacerdote permaneció en el anonimato hasta el siglo XX, por lo que, en su época, no tuvo ningún impacto en el conocimiento de las aves colombianas [6].

Luego, en el siglo XIX, se destacan los viajes de Joustine-Marie Goudot, quien empezó un periodo de intensas colectas de aves, cuyas pieles eran comercializadas en Europa y Norteamérica. Esto a su vez, incrementó el número de especímenes en museos y colecciones privadas en el viejo mundo. A pesar de ello, el siglo terminó sin publicaciones relevantes sobre la avifauna neotropical.

No sería sino hasta 1917 que Frank M. Chapman y colaboradores publicarían el primer compendio formal de las aves del país, que tuvo como nombre La distribución de la avifauna en Colombia: una contribución a un estudio biológico de América del Sur [2]. Posteriormente, trabajos como los de Rodolphe Meyer en 1946, titulado Aves de la República de Colombia, o la Guía de aves de Colombia, publicada por Hilty & Brown en 1986, seguirían aumentando el conocimiento sobre este grupo.

Portada del libro "The distribution of bird-life in Colombia a contribution to a biological survey of South America" y plancha sobre Ramphastidae
(Izquierda) Portada del libro de Chapman y colaboradores (1917). (Derecha) Ilustración de algunos tucanes del país, realizada por L.A. Fuertes e incluída en el libro.

Finalmente, para finales del siglo XX y principios del siglo XXI, pueden destarcarse: los numerosos trabajos del profesor Gary Stiles y colaboradores, la creación de la Red Nacional de Observadores de Aves de Colombia y la Sociedad Antioqueña de Ornitología, el auge de las técnicas moleculares para la clasificación biológica, el fortalecimiento de la comunidad pajarera del país, el surgimiento de plataformas de ciencia ciudadana como eBird o Naturalista y el fomento del aviturismo como práctica sostenible.

Todos estos avances, sumados a la publicación reciente de guías de campo como Avifauna Colombiana de Fernando Ayerbe, o Birds of Colombia de Miles McMullan, han incrementado considerablemente el conocimiento avifaunístico nacional. Sin embargo, cada año se describen nuevas especies o se realizan registros que aumentan el listado total de aves del país, lo que indica que aún queda mucho trabajo por realizar.

Amenazas sobre las aves en Colombia

A nivel nacional, las altas tasas de deforestación en las últimas décadas han ocasionado una pérdida considerable del hábitat de las aves. Según Negret y colaboradores [7], para el año 2015, el 96% de las aves dependientes de bosque han tenido alguna pérdida de hábitat, y el 18% ha perdido más del 50% de su área de distribución.

Los Farallones del Citará no han sido ajenos a este fenómeno. La expansión de la frontera agrícola ha acabado con un gran porcentaje del bosque húmedo premontano a nivel local. Pese a ello, se conservan aún importantes extensiones de bosque húmedo montano y páramo en las partes más altas de la cordillera. Esto hace indispensable la intervención por parte de las comunidades locales, para promover prácticas sostenibles y acciones de conservación.

Con dicha finalidad, surge la idea de crear una plataforma de libre acceso, en la que se documenten las especies presentes en la zona y se cree un espacio de consulta y aprendizaje sobre la biodiversidad de una región tan importante a nivel ecosistémico como los Farallones del Citará, que destaca por su alta diversidad, pero también por la poca información sobre ella disponible en internet.

El estudio de las aves en los Farallones del Citará

Respecto a los estudios sobre avifauna realizados en la zona, se destacan 3. El primero de estos se llevó a cabo en el año 1997, en el marco de de los estudios biofísicos preliminares para la declaración de la reserva [3]. Como resultado, se encontraron 158 especies de aves, entre las que se destacan: el bigotudo lanceolado (Micromonacha lanceolata), el picaflor pechirrufo (Diglossa gloriosissima) y el musguerito paramuno (Iridosornis rufivertex).

7 años más tarde, Paulo Pulgarín y Wilmar Múnera realizaron un trabajo en las partes altas de la reserva [8], que tuvo como resultado el primer registro del colibrí del sol (Coeligena orina) para esta zona de la cordillera occidental, además de otros hallazgos novedosos, como el registro del clarinero del pacífico (Anisognathus notabilis).

Por último, es preciso mencionar el estudio realizado en el año 2013 con motivo de la delimitación del páramo de San Nicolás. En este, se registraron 101 especies, donde se destaca el hallazgo de grupos de loros orejiamarillos (Ognorhynchus icterotis), y cotorras montañeras (Hapalopsittaca amazonina) [4].

Los registros y observaciones que presentamos en esta plataforma son un complemento a los estudios previamente mencionados. Especies como el cucarachero de Munchique (Henicorhina negreti) y el hormiguero turdino (Chamaeza turdina), son algunos de los aportes que como grupo local hemos realizado al inventario de aves de la reserva.

Aves representativas de los Farallones del Citará (Henicorhina negreti, Spizaetus isidori y Diglossa gloriosissima). Fotografías: Jorge Cano & Sebastián Berrío
Algunas especies representativas de los Farallones del Citará: cucarachero de Munchique (Henicorhina negreti) (Izquierda); águila crestada (Spizaetus isidori) (Centro); picaflor pechirrufo (Diglossa gloriosissima) (Derecha). Fotografías: Jorge Cano & Sebastián Berrío

Referencias

Ver Referencias

[1] Acevedo-Charry O, Colón-Piñeiro Z, Ocampo D, Pinzón M, Ayerbe-Quiñones F, Gómez-Posada C, Avendaño C. J E, Bohórquez C I, Rosselli L, Arzuza-Buelvas D, Estela F A, Cuervo A M, Stiles F G, Renjifo L M (2020). Lista de referencia de especies de aves de Colombia – 2020. Version 1.3. Asociación Colombiana de Ornitología. Checklist dataset https://doi.org/10.15472/qhsz0p accessed via GBIF.org on 2021-02-18

[2] Chapman, F. M., Richardson, W. B., Fuertes, L. A., Miller, L. E., Allen, A. A., Cherrie, G. K., … & Boyle, H. S. (1917). The distribution of bird-life in Colombia: a contribution to a biological survey of South America. Bulletin of the AMNH; v. 36.

[3] CORANTIOQUIA (1997). Reserva Natural “Farallones del CItará”, estudios biofísicos y socioeconómicos preliminares (Suroeste Antioqueño). Tomo IV: Anexos. Instituto de Ciencias Naturales y Ecología. Universidad Nacional de Colombia.

[4] CORANTIOQUIA (2014). Delimitación de las áreas de páramos en la juristicción de CORANTIOQUIA y definición de las estrategias de planificación y conservación. Tomo IV: Complejo de páramos de los Farallones del Citará. HOLOS. Consultorías y Asesorías Ambientales.

[5] Dyke, G., & Kaiser, G. (Eds.). (2011). Living dinosaurs: the evolutionary history of modern birds. John Wiley & Sons.

[6] Naranjo, L. G. (2008). El arcano de la ornitología colombiana. Ornitología Colombiana7(5-16), 217.

[7] Negret, P. J., Maron, M., Fuller, R., Possingham, H., Watson, J., & Simmonds, J. (2020). Deforestation and bird habitat loss in Colombia. bioRxiv.

[8] Pulgarín, P., & Múnera, P. W. (2006). New bird records from Farallones del Citará, Colombian western cordillera. Boletín SAO16(1), 44-53.

Comparte:
Total Page Visits: 742 - Today Page Visits: 1